viernes, 21 de abril de 2017

Hermano Almagro

El secretario general de la OEA Luis Almagro este jueves durante la reunión de la masonería interamericana. Foto: Twitter.




20/04/2017  
Luis Almagro es la principal atracción de la reunión anual de la masonería regional
El secretario general de la OEA disertará mañana viernes 20 en II Asamblea Extraordinaria de la Confederación Masónica Interamericana. Hay representantes de 24 países, incluido Uruguay



Desde el miércoles 19 y hasta el sábado 22 de abril se realiza en Paraguay una cumbre para celebrar los 70 años de la Confederación Masónica Interamericana (CMI). La sede del encuentro es el edificio de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que funciona en Luque, en las afueras de Asunción.


El secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, es la principal atracción de los cuatro días de sesiones de los masones de 24 países. El diplomático disertará el viernes 20 sobre "los valores de la libertad en América Latina", dijo Edgar Sánchez, gran maestro de la Gran Logia Simbólica del Paraguay.


Por Uruguay participan los miembros de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay. La CMI está integrada por las grandes logias masónicas latinoamericanas del "rito escocés antiguo y aceptado".


Almagro visita la capital paraguaya en medio de la conmoción política causada por el reciente asesinato de un militante del Partido Liberal Radical Auténtico a manos de un funcionario policial. El incidente se produjo luego de las protestas sociales realizadas contra una propuesta de enmienda constitucional para promover la reelección presidencial.


En este marco el secretario general de la OEA se reunió este jueves 20 con el canciller paraguayo Eladio Loizaga, a quien le trasmitió su satisfacción por el anuncio del presidente Horacio Cartes, quien el último fin de semana descartó que esté intentando postularse nuevamente en las elecciones del próximo año.


Según la información oficial entre los 500 participantes del encuentro habrá 55 grandes maestros de 77 grandes logias pertenecientes a la CMI, con representantes de países latinoamericanos y miembros de logias de Italia, Francia, Rumanía, España, Portugal y Estados Unidos.


El evento comenzó el miércoles 19 con la inauguración del nuevo Palacio Masónico en Asunción, una edificación en el centro de la ciudad del arquitecto paraguayo Solano Benítez que costó dos millones de dólares.


“Esta confederación que aglutina estas potencias se reúne anualmente, para intercambiar experiencias, opiniones o evaluar la situación país de cada uno de los miembros de la confederación”, dijo a la agencia española de noticias EFE Edgar Sánchez, gran maestro de la Gran Logia Simbólica del Paraguay.


Basándose en las presentaciones de todos los exponentes se elaborará un documento conjunto que se dará a conocer como la “Carta de Asunción”.



La nueva sede de la masonería paraguaya
"servirá como un aporte cultural de la masonería porque tendrá un auditorio que podrá utilizarse para actividades diversas. Las puertas de ese templo están abiertas para cualquier actividad que se desee", comentó Sánchez.

El gran maestro de la masonería paraguaya denunció además que el gobierno de Venezuela impidió la salida del país de los miembros de la Gran Logia de la República de Venezuela que iban a participar de la cumbre.


Según Sánchez, el gobierno de Nicolás Maduro puso “todos los obstáculos” para impedir para que la delegación venezolana pudiera viajar al Paraguay desde el momento en el que se enteró que Almagro iba a tomar parte de la asamblea masónica.


La primera asamblea de la Confederación Masónica Interamericana fue el 14 de abril de 1947 luego de un acuerdo firmado entre los grandes masones de Argentina, Chile y Uruguay.


Wed, 19/04/2017

Denuncian que Venezuela impidió viaje de masones a acto en que estará Almagro 
El titular de la masonería paraguaya, Edgar Sánchez, informó hoy que el Gobierno venezolano obstaculizó la salida de masones de ese país hacia Asunción, donde se realiza la asamblea interamericana masónica, a la que asistirá el secretario de la OEA, Luis Almagro.
"El Gobierno se encargó de poner todos los obstáculos desde el momento en que se enteraron que Almagro iba a estar en la reunión", dijo a Efe Sánchez, gran maestro de la gran logia simbólica del Paraguay, en relación a la Asamblea Extraordinaria de la Confederación Masónica Interamericana (CMI),
Añadió que el Gobierno caribeño obstaculizó el viaje de los participantes venezolanos al negarles las divisas que monopoliza bajo un control de cambio.
Sánchez explicó que esa ausencia no impedirá que en la CMI, que se celebrará en Asunción desde hoy hasta el sábado, se hable de la situación política que atraviesa Venezuela.
"Venezuela no se queda muda en esta conferencia, de ninguna manera, vamos a tomar la voz de los ausentes reclamando el imperio de la ley y la libertad en Venezuela", dijo.
Agregó que en Venezuela "no hay independencia del Poder Judicial, y el pueblo pasa hambre siendo uno de los países más ricos por su reserva de petróleo".
Para este viernes está previsto en la asamblea masónica interamericana la intervención de Almagro, quien expondrá en una conferencia aspectos relacionados con la Organización de Estados Americanos (OEA).
Almagro, que desde la OEA promueve la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, dijo hoy en Miami (EE.UU.) que el país caribeño "es una democracia que se ha deteriorado a una completa dictadura".
La CMI agrupa a organizaciones masónicas de 24 países y congrega a más de 350.000 masones. EFE


>>> El otro hermano.

Temple, aplomo, discreción. Saber escuchar y valorar los silencios. Mandar. Estas características del presidente Tabaré Vázquez son también arquetípicas del buen “hermano masón”.
Cuando fue electo presidente de la República por primera vez, en 2004, hacía ya tiempo que solo pagaba la cuota mensual y no concurría a los “trabajos” semanales de su logia General Artigas, pero Vázquez, en efecto, parece haber hecho suyas algunas de las características más sobresalientes de los “hermanos” que buscan el “perfeccionamiento filosófico” junto a “la acción esforzada y responsable”.
Cuando en la década de 1980 comenzó su camino como “aprendiz” —el primer grado de esta escuela iniciática a la que se ingresa por invitación y luego de un proceso riguroso y pautado— ya era un destacado profesor de medicina y trabajaba en la mutualista Asociación Española, cuyo gerente era el fallecido “hermano masón” y ex diputado colorado Oscar Magurno.

·Uno de la casa. Vázquez, como los demás integrantes de la orden, había jurado sobre una Biblia, una escuadra y un compás y declarado creer, si no en Dios, al menos en el “gran arquitecto del universo”.
Años después, su llegada al Edificio Libertad —entonces sede de la Presidencia—, como antes al cargo de Intendente de Montevideo, fueron buenas noticias para la hermandad, aunque a decir verdad casi ninguno de los grado 33 (máxima jerarquía dentro de una orden tan vertical como un ejército; su número provendría de la edad de Cristo y del número de vértebras del cuerpo humano) simpatizara con la izquierda, algo que tampoco ocurre ahora, cuando el ex gerente bancario Noé dos Santos, el director de Ancap y convencional colorado José Garchitorena,  y el escribano Jorge Caillabet son las máximas autoridades. Este último, supremo gran comendador, es el grado 33 elegido por sus 33 pares más destacados.
No obstante la distancia en el “mundo profano” (como los masones llaman al resto de la sociedad), las razones para esta satisfacción hay que buscarlas en el hecho de que habían pasado muchos años desde que uno de los hermanos llegara a ocupar un cargo tan importante, explica el politólogo y diputado colorado Fernando Amado en el libro “La Masonería uruguaya. El fin de la discreción”.
Aunque algunos presidentes como José Batlle y Ordoñez y Julio Sanguine­tti tuvieron un entorno masónico, antes que Vázquez Uruguay tuvo nueve jefes de Estado que integraron la orden: Manuel Oribe, Juan Francisco Giró y Atanasio Aguirre (blancos), y Gabriel Pereira, Francisco Vidal, Feliciano Viera, Gabriel Terra y Tomás Berreta (colorados).
El 13 de julio de 2005, el entonces venerable gran maestro Carlos Bolaña y su vice, Mario Risso, un empresario y un marino militar respectivamente, pudieron recibir a Vázquez en el templo de Mario Casinoni 1481 con honores y ritual.
El presidente Vázquez, que había sido electo por el Frente Amplio, continuó así con la tradición de sus antecesores —Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle y Jorge Batlle— pero, a diferencia de estos, quien llegaba como primer mandatario a dar una conferencia sobre laicidad era uno de la casa.
En 2010, el presidente José Mujica rompió con la tradición: recibió al venerable gran maestro de manera discreta en la Torre Ejecutiva y prometió una visita al templo que hasta ahora no hizo.

· Eslabones de la cadena. Según la investigación de Amado, durante el gobierno de Vázquez la Masonería duplicó el número de sus integrantes. Entre 2005 y 2011 se crearon 21 nuevas logias (se llegó a 92 en todo el país), mientras que el número de masones pasó de 3.100 a unos 6.000, lo que desató un debate interno acerca de cuántos de los que ingresaban buscaban apenas ascender en sus carreras, en lugar de superación personal y servicio a la sociedad.
No todos los masones, sin embargo, fueron motivo de orgullo: el ex comandante de la Armada, Juan Fernández Maggio, y otros tres oficiales “hermanos” fueron condenados por fraude. Miguel Dalmao, un oficial masón del Ejército ascendido a general por Vázquez, fue condenado por coautoría en la muerte por torturas de una militante comunista durante la dictadura. No solo se trató de un presidente masón que ascendió a un “hermano”. El juez que condenó a Dalmao también es masón, en un fallo confirmado por un Tribunal de Apelaciones. “Yo no la maté” reiteró el general promovido por Vázquez, pero durante el juicio se estableció que, aunque era apenas alférez (el grado más bajo de la oficialidad), estaba a cargo ese día y le correspondió responsabilidad funcional. El juez de primera instancia, Rolando Vomero, y el acusado no eran los únicos masones involucrados en el juicio “profano”: también el abogado defensor, Miguel Langón, es parte de la orden, así como el médico que años atrás había certificado los hematomas en el cuerpo de la militante fallecida, el luego intendente de Canelones, Marcos Carámbula.
A pesar de esos serios tropiezos —que, por otra parte, desmienten que los masones se protegen entre sí bajo cualquier circunstancia— la Masonería siguió de moda durante el primer gobierno de Vázquez.
Sin embargo, no habrá tantos “hermanos” en los primeros planos del gobierno que se instalará el 1º de marzo de 2015.
Dos de los tres comandantes de las Fuerzas Armadas, más el coordinador de Inteligencia, José Bonilla, si no es relevado, lo son.
El nuevo comandante de la Armada, Leonardo Alonso, y el de la Fuerza Aérea, Washington Martínez, que continúa en el cargo, integran una logia masónica. Sin embargo, a pesar de que los dos últimos comandantes del Ejército también fueron masones (Pedro Aguerre y el actual Juan Villagrán), así como el jefe del Estado Mayor de la Defensa (Esmade) saliente, Milton Ituarte, el nuevo jefe de la fuerza de tierra, Guido Manini, que proviene de una familia con fuerte impronta riverista y es profesor de historia militar, no solo no tiene carné de la, Masonería sino que está cerca de los Tenientes de Artigas, una logia militar que, en teoría, está en las antípodas.
Alonso y Martínez fueron edecanes de Vázquez durante su primer gobierno (2005-2010), mientras que el entonces edecán de la fuerza de tierra y ahora general Nelson Pintos, sin identificación directa con ninguno de los dos “bandos” y nacido en una familia humilde del Cerro, fue designado a partir de febrero al frente del Esmade.
Entre los ministros designados por Vázquez no hay masones, pero sí en el círculo más estrecho de asesores: Álvaro Vázquez, uno de sus hijos, y Juan Salgado, amigo personal y presidente de Cutcsa, son masones. A su vez, Miguel Ángel Toma, designado como próximo secretario de la Presidencia, es “sensible al pensamiento masónico”, según fuentes de la orden.
Álvaro Vázquez, médico como su padre, recibió formación como seminarista y es uno de los atípicos casos de un católico masón, algo tolerado por la orden pero prohibido por la Iglesia desde 1738.
En junio de 2005, durante una tenida en la calle Cassinoni, Álvaro Vázquez defendió en su logia Ariel una posición contraria al aborto, mientras participaba como aprendiz. Luego de que el hecho fuera informado por “El Observador”, se produjo una crisis a causa de la ruptura de la discreción, y el “taller” (como también se les llama a las logias) quedó dividido en dos: Ariel y Tel Ariel.

· Juan, el “vazquista”. Juan Salgado es un empresario multifacético que se formó junto a Oscar Magurno. El presidente de Cutcsa desde hace 18 años es el primer suplente del presidente del club Peñarol, Juan Pedro Damiani, construyó un gran centro comercial donde estaba la planta industrial de Cutcsa y preside la Comisión Honoraria del estatal Patronato del Encarcelado y el Liberado, entre otras actividades.
“Yo no tengo por qué decirlo. Creo que no es un tema para conversar” respondió sobre su pertenencia a la Masonería, durante una entrevista publicada en marzo pasado por la revista “Seisgrados”.
Con Vázquez está relacionado desde hace años por varias vías: además de integrar la Masonería, dirige la compañía transportista que tiene el 65% del mercado en Montevideo, donde Vázquez fue intendente, y también es directivo de la Asociación Española, la mutualista donde el presidente electo trabajó hasta ahora como oncólogo. Ambos construyeron una amistad que incluye a las familias, excursiones de pesca y paseos al balneario La Paloma, en Rocha.
Durante la campaña electoral, Salgado se convirtió en una persona con peso decisivo en el comando que funcionó en el primer piso del hotel Four Points, que se obtuvo gracias a su gestión. El empresario puso un micro y automóviles al servicio de la fórmula Vázquez-Sendic para recorrer el país, ofreció variado apoyo logístico y hasta la colaboración directa de varios de los principales gerentes de la empresa.
El estrado desde el cual Vázquez habló en varios actos de la campaña pertenece a Cutcsa; Salgado no solo aportó medios sino que ayudó en la recolección de fondos y actuó como operador en algunos contactos políticos bajo orden directa de Vázquez y por fuera de la estructura del Frente Amplio, algo que creó tensiones al interior del partido de gobierno, ya que reemplazó a la fuerza política.
Aunque aumentó la frecuencia en los últimos meses, las apariciones de Salgado junto al ahora presidente electo no son nuevas. En junio de 2012, por ejemplo, transportó a su amigo hasta Florida en una camioneta 4X4 para el acto en el que la senadora socialista Mónica Xavier asumió la Presidencia del Frente Amplio en reemplazo de Jorge Brovetto.
El empresario advirtió que no aceptaría cargos, pero tampoco lo descartó y se proclamó “vazquista”, por primera vez el 29 de setiembre pasado, en declaraciones a El Observador TV.
“Simplemente le doy mi opinión. No siento que soy su asesor. No estoy dentro del plano político ni de la arena política”, indicó durante esa entrevista.
Toma, por su parte, es un abogado de origen colorado que adhiere al pensamiento masónico. En ocasiones ha sido puente con “hermanos” para resolver problemas. Se relacionó con Vázquez después de que, en calidad de director del Departamento Jurídico del Ministerio de Salud Pública, firmó un dictamen que descartó cualquier responsabilidad del ahora presidente electo en la compra de un programa informático de una empresa integrada por su hijo Ignacio. Vázquez, que cuando se produjo la compra era director del Instituto de Oncología (Indo), luego elogió la independencia técnica que observó en Toma, durante un proceso que estuvo muy politizado. Durante el primer gobierno del Frente Amplio, Toma fue director de la Oficina del Servicio Civil y también secretario de la Presidencia, pero mantiene bajo perfil.
Otros connotados masones que se sumaron a Vázquez durante la campaña electoral de este año son los ex dirigentes colorados Alberto Scavarelli y Daniel Borrelli.
“Le puedo decir que yo soy masón. Y soy masón por convencimiento desde hace muchos años; 25 años. No le puedo decir quién otro es masón. Pero le puedo decir claramente que quien viene a la masonería para acomodarse, para buscar un cargo, o para estar mejor en su trabajo, está muy equivocado y así como entra tiene que salir. (...) Soy un masón convencido y admiro la masonería. Me ha dado una filosofía de vida que es lo más importante. Lo tengo de mi abuelo italiano que llegó allá por el 1800 y pico. Él me fue dando determinados principios de la Masonería. Allí puede encontrar —tal vez— el porqué de que yo esté acá. Porque tengo libre pensamiento. No me ato a dogmas; la Masonería me enseñó a tener libre pensamiento, si no, no sería un buen masón”, dijo Borrelli acerca de su pertenencia a la hermandad (Búsqueda Nº 1.779).
Además, el primer diputado electo por el Partido Colorado, Guillermo Facello —también masón— visitó a Vázquez en su cuartel general de la calle Ejido, antes del balotaje del 30 de noviembre pero después de que el líder de ese partido, Pedro Bordaberry, anunciara el apoyo a Lacalle Pou para esa instancia.

· Masones twitteros. Aunque son de los más conservadores y cerrados del mundo, los masones uruguayos se han modernizado en algunos aspectos. Por ejemplo, emplean un carné digital para ingresar al templo.
La apertura llegó también al Partido Socialista (PS), porque si bien el ex presidente de Chile, Salvador Allende, fue un caso emblemático, los socialistas uruguayos perseguían a los masones en sus filas.
El senador socialista Daniel Martínez integra, precisamente, la logia Salvador Allende de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay.
Aprendiz desde 2014 en la misma logia es el ex secretario general del PS y ex presidente del sindicato bancario AEBU, Eduardo Fernández, aunque mantiene la discreción.
Aunque no forma parte del círculo de Vázquez, quien renunció al PS siendo presidente, Martínez es uno los candidatos del Frente Amplio para suceder a la comunista Ana Olivera en la Intendencia de Montevideo. Olivera y Salgado se enfrentaron, entre otros temas, por el corredor Garzón, una discusión que terminó ganando el transportista, ya que quedó evidenciado que los ingenieros de la Intendencia habían realizado mal los cálculos geométricos.
A fines de la semana pasada, cuando fue proclamado candidato, Martínez recibió un mensaje por la red social Twitter de otro hermano, el diputado frenteamplista canario Horacio Yanes, quien, rompiendo con la cultura y las normas de discreción, se puso “de pie y a la orden” de Martínez utilizando un término clásico del lenguaje masónico. Consultado por Búsqueda, Martínez prefirió no hacer comentarios.







La conexión uruguaya de la corrupción española





Cosechando amigos  jueves 20 de abril del 2017 
Ayer fue detenido el ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, por estar vinculado al esquema de coimas con el que se financió el Partido Popular de España. Hoy la Guardia Civil realizó varios allanamientos, entre ellos a la sede de la consultora PricewaterhouseCooper, buscando documentos sobre desvíos de fondos de diferentes empresas.


Hoy el sitio web Sudestada publica información que revela que el estudio uruguayo Algorta & Asociados, está vinculado al caso. “Cuando todavía se investiga en Montevideo la participación del estudio Algorta y Asociados en el caso de corrupción brasileño Lava Jato, en España se tramita una denuncia en su contra presentada por tres integrantes de la Asamblea de Madrid ante la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada”, dice Sudestada.

Según la denuncia presentada el pasado 6 de marzo, a la que los colegas tuvieron acceso “ el estudio Algorta y Asociados jugó un rol fundamental en la maniobra de compra venta de la sociedad brasileña Emissao Engenharia e Construcao por parte de la principal empresa pública madrileña de agua, Canal de Isabel II. A primera vista, resulta inexplicable que una empresa pública española tenga que comprar una sociedad de responsabilidad limitada en Uruguay para luego adquirir otra empresa en Brasil, invirtiendo decenas de millones de euros”.
El asunto fue objeto de una investigación parlamentaria que duró tres años y que llegó a la Justicia a instancias de los partidos de oposición al anterior gobierno de Madrid, en manos del derechista Partido Popular. La denuncia fue firmada por los diputados Mercedes Gallizo Llamas (PSOE), Eduardo Gutiérrez Benito (Podemos) y Juan Rubio Ruiz (Ciudadanos).
Al igual que en el caso de Lava Jato (la investigación de corrupción en torno a la petrolera brasileña Petrobras) el papel del estudio jurídico del abogado Oscar Algorta fue el de crear empresas, facilitar directivos y asesorar en el funcionamiento de las sociedades. En esta oportunidad, el bufete uruguayo participó fundamentalmente a través de la empresa “Soluciones Andinas de Agua”, una SRL que tuvo su sede en su estudio jurídico de la Ciudad Vieja pero en la que aparecen involucradas otras sociedades uruguayas y extranjeras radicadas en Panamá, Colombia y las ex Antillas Holandesas.

En ese complejo mapa intercontinental fue que se perdieron millones de euros de la empresa Canal de Isabel II, la principal empresa hídrica de la capital española. Y en la ingeniería de ese entramado fue que tuvo un papel fundamental el abogado uruguayo Oscar Algorta y dos integrantes de su estudio: su hijo José Miguel Algorta Garicoits y una de sus secretarias, María Esther Campa Solares, sostiene Sudestada.

video


19/04/2017
Fabián Werner / Sudestada / @fwernerv

La conexión uruguaya de un millonario caso de corrupción en España

El bufete del abogado Oscar Algorta, el mismo del caso Lava Jato, fue denunciado en la Fiscalía Anticorrupción. Desaparecieron más de 36 millones de euros. Hay una docena de encarcelados
Cuando todavía se investiga en Montevideo la participación del estudio Algorta y Asociados en el caso de corrupción brasileño Lava Jato, en España se tramita una denuncia en su contra presentada por tres integrantes de la Asamblea de Madrid ante la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada.


Según la denuncia presentada el pasado 6 de marzo, a la que tuvo acceso
Sudestada, el estudio Algorta y Asociados jugó un rol fundamental en la maniobra de compra venta de la sociedad brasileña Emissao Engenharia e Construcao por parte de la principal empresa pública madrileña, el Canal de Isabel II. A primera vista, resulta inexplicable que una empresa pública españolatenga que comprar una sociedad de responsabilidad limitada en Uruguay para luego adquirir otra empresa en Brasil, invirtiendo decenas de millones de euros.

El asunto fue objeto de una investigación parlamentaria que duró tres años y que llegó a la Justicia a instancias de los partidos de oposición al anterior gobierno de Madrid, en manos del derechista Partido Popular. La denuncia fue firmada por los diputados Mercedes Gallizo Llamas (PSOE), Eduardo Gutiérrez Benito (Podemos) y Juan Rubio Ruiz (Ciudadanos).




El caso derivó este martes 18 en la
detención del expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, quien aparece como uno de los principales imputados en la trama junto con una docena de antiguas autoridades de la empresa pública madrileña.


Al igual que en el caso de Lava Jato (la investigación de corrupción en torno a la petrolera brasileña Petrobras) el papel del estudio jurídico del abogado Oscar Algorta fue el de crear empresas, facilitar directivos y asesorar en el funcionamiento de las sociedades. En esta oportunidad, el bufete uruguayo participó fundamentalmente a través de la empresa “Soluciones Andinas de Agua”, una SRL que tuvo su sede en su estudio jurídico de la Ciudad Vieja pero en la que aparecen involucradas otras sociedades uruguayas y extranjeras radicadas en Panamá, Colombia y las ex Antillas Holandesas.


>>> Compleja ingeniería para desaparecer millones

En estos casos, cuando los “asesores” jurídicos o contables –como es el estudio Algorta en esta ocasión– son pescados “in fraganti”, suelen decir que su tarea se limitó a dar algunos consejos, recomendar buenas prácticas para la formación de sociedades y quizás prestar algún nombre (testaferro) para alcanzar el número mínimo de integrantes del directorio.


Sin embargo, esta eventual explicación no cierra para la tarea que desempeñó este poderoso grupo de abogados uruguayo, que funciona en la oficina 401del edificio de la Ciudad Vieja que se ubica en el 1393 de la calle Ituzaingó, esquina Rincón, frente a la plaza Matriz. Más si se tiene en cuenta que, en ese pasamanos, se perdieron más de 36 millones de euros del erario español.


El caso tiene ribetes de una película de espionaje internacional, donde se pueden rastrear los indicios de la corrupción en España (Madrid), Panamá, Colombia (Barranquilla), República Dominicana, las ex Antillas Holandesas (Curazao), Venezuela, Ecuador, Brasil y Uruguay.


En ese complejo mapa intercontinental fue que se perdieron millones de euros de la empresa Canal de Isabel II, la principal empresa hídrica de la capital española. Y en la ingeniería de ese entramado fue que tuvo un papel fundamental el abogado uruguayo Oscar Algorta y dos integrantes de su estudio: su hijo José Miguel Algorta Garicoits y una de sus secretarias, María Esther Campa Solares.


>>> Malabares empresariales

El cambio de nombre de las empresas y el permanente traspaso de la cuotaparte de las sociedades entre diferentes directivos es una práctica corriente en esta historia de malversación de fondos públicos.

Línea de tiempo: hacé click en la imagen para ver cómo se construyó la trama




La sociedad de responsabilidad limitada Turman Investments fue constituida el 25 de setiembre de 2008 y registrada cuatro días después en Montevideo, con un capital de 150 mil pesos uruguayos, por un plazo de 30 años. Fijó como domicilio el apartamento 501 del edificio ubicado en Obligado 1256, en Pocitos.


Su objeto declarado era el de
“Realizar todo tipo de actividades de inversión y tenencia de activos de cualquier clase en el país o en el exterior, por cuenta propia o de terceros; participar en sociedades comerciales en Uruguay, y/o en el extranjero (Art. 47, Ley 16.060, y Art. 100 Ley 18.083, respetando las prohibiciones legales en vigencia”.


Allí aparecía como socia administradora, con el 1 por ciento de las acciones, María Esther Campa Solares, una funcionaria del estudio Algorta, y
José Miguel Algorta Garicoits, hijo de Oscar Algorta, con el 99 por ciento restante.



Abogado José Miguel Algorta Garicoits, integrante del estudio de su padre Oscar Algorta.

El 4 de marzo de 2009 Campa Solares cedió su participación a la empresa panameña Yavango Investment Inc, que fijó su domicilio en el estudio Algorta y además quedó como administradora de la sociedad.


Mientras tanto, Algorta Garicoits hizo lo propio con su parte de la SRL y se la cedió a la Fundación Privada Himalaya, una sociedad creada en Curaçao, una de las ex Antillas Holandesas, que también fijó el estudio Algorta como su domicilio.

ede del estudio Algorta & Asociados, en Ituzaingó y Rincón, en la Ciudad Vieja. Allí funcionó la empresa Soluciones Andinas de Agua SRL.
El 27 de mayo de aquel año hubo otro pase de manos. La Fundación Privada Himalaya cedió una parte de su participación en Turman al ciudadano venezolano Daniel José Herrera Oropeza, quien mantuvo el mismo domicilio y se hizo cargo de la administración.


El 9 de noviembre de 2011 el español Ignasi Maestre Casanovas, director del estudio contable Igmasa (con sede central en Andorra y sucursal en Montevideo), entró a la directiva de la empresa panameña Yavango Investment. Inc. El 25 de enero de 2015 el estudio Mossack & Fonseca, principal afectado por el escándalo “Panamá Papers”, se hizo cargo de la administración de la empresa.


La febril actividad de transferencia de acciones de Turman Investments se calmó por unos años, hasta abril de 2012. El 13 de aquel mes el venezolano Herrera Oropeza cedió su participación en Turman a la sociedad anónima uruguaya Tana Investment Company, que resolvió fijar su domicilio en la oficina 201 de la calle Juan Carlos Gómez 1388.


En ese escritoio de la Ciudad Vieja, al lado de la sede del Partido Nacional, funcionan dos estudios contables vinculados con numerosas maniobras en los Papeles de Panamá: Igmasa Management Uruguay SRL y Scafell Sociedad Anónima. Su titular es el español Ignasi Maestre.


También dejó su parte la Fundación Privada Himalaya, propiciando el regreso de la sociedad panameña Yavango Investments Inc, que ahora se había mudado al estudio contable de la calle Juan Carlos Gómez.


Al año siguiente, el 8 de marzo de 2013, se produjo la primera movida que involucra a esta sociedad uruguaya de nula actividad con la corrupción en España. Es que Turman Investments pasó a llamarse Soluciones Andinas de Agua SRL y con ese cambio se abrió la puerta para el ingreso a la empresa dueña de la hídrica española.


Canal Extensia SA es una sociedad creada en 2001 por la empresa pública española Canal de Isabel II a fin de promover sus inversiones en América Latina. Con ese objetivo Canal Extensia compró en 2006 la mayor parte de la empresa colombiana Interamericana de Aguas y Servicios SA (INASSA), con sede en la ciudad de Barranquilla. Y fueron estas dos empresas (Canal Extensia e INASSA) las que el 20 de junio de 2013 adquirieron la recién bautizada Soluciones Andinas de Agua SRL (ex Turman Investments). La SRL cambió de dueños pero no de domicilio, ya que permaneció en Juan Carlos Gómez 1388 oficina 201.


Cinco meses después, el 14 de noviembre de aquel año, la uruguaya Soluciones Andinas de Agua adquirió el 75 por ciento de la empresa brasileña Emissão Engenharia e Construção y pagó 21,5 millones de euros. En diciembre, un mes después de la compra, la empresa brasileña aparece por primera vez en los balances de Canal Extensia con un valor de 10.269.000 euros. Es decir que en 30 días perdió 10 millones de euros.


Continuando la caída vertiginosa, el balance presentado por Canal Extensia un año más tarde (en diciembre de 2014) le atribuía a la brasileña Emissão Engenharia e Construção un valor patrimonial neto de 5.186.000 euros, la cuarta parte de lo que había pagado por ella en 2013 la uruguaya Soluciones Andinas de Agua SRL. Sin embargo, el balance del año publicado por la empresa Emissao en la prensa brasileña decía que el patrimonio superaba los 119 millones de reales, el equivalente a 37 millones de euros al cambio de la época.


Pero la debacle financiera no acabó allí. En diciembre de 2015 la empresa pública española valoró negativamente a la brasileña Emissão, por un total de 5.545.000 euros. También detalló como pérdidas su participación en la uruguaya Soluciones Andinas de Agua, por un total de 10.528.000 euros. Pero por si esto resultara poco, en su balance de aquel año se decía que para 2016 se proyectaba “restablecer la situación patrimonial” de la empresa brasileña “mediante un anticipo futuro de capitalización de préstamos de su accionista Soluciones Andinas de Agua SRL”.


Así las cosas, si se suman los euros que desaparecieron entre el inicio de las operaciones en 2013 y finales de 2015, la empresa pública madrileña “perdió” más de 36 millones de euros. Y la gestión del estudio jurídico uruguayo está en el centro de las sospechas de los legisladores y los magistrados españoles.


Todo este turbio proceso tuvo este miércoles 19 un nuevo episodio con la detención del expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en el marco de la operación Lezo, que según informó el
sitio web Eldiario.es“se centra en la corrupción de la empresa pública Canal de Isabel II y el desvío de fondos públicos”. González también fue presidente de la empresa Canal de Isabel II hasta el año 2014, es decir en pleno proceso de compra de la empresa uruguaya Soluciones Andinas de Agua y la posterior adquisición de la brasileña Emissão Engenharia e Construção.











jueves, 20 de abril de 2017

Llueve en el liceo de Curtina

Inundado












Divisionismo desde la cúpula




BLOG NOTICIAS URUGUAYAS


Acaba de generarse una inesperada crisis en la Central sindical,promovida por sectores de la cùpula del PIT-CNT que sin aparentes razones inmediatas han lanzado una granada de fragmentaciòn en el seno del movimiento sindical y popular, con inmediatos efectos polìticos en los organizaciones sociales, de los DDHH  y en el conjunto del movimiento popular. Se trata de la delegaciòn de alto nivel (encabezada por su Presidente) del PIT- CNT que visitò Israel, se moviò con la central sindical sionista en su visita y para remate volviendo hacen escandalosas declaraciones como hace mucho tiempo no se veìan, por su crueldad y por su embanderamiento sin escrùpulos ni atenuantes.La tormenta que estos hechos han generado no se ha hecho esperar y resulta prematuro vaticinar lo que sin duda van a ser efectos duraderos de este burdo intento de embellecer al criminal Estado sionista de Israel, por màs que se estè intentando emparchar las consecuencias. Es que sin previo aviso se introduce desde arriba y con increìble descaro y frivolidad una grieta divisionista de la peor especie. De la peor especie porque esta importada de fuerzas, intereses y aùn estados, hacia el seno del movimiento sindical organizado en la Central, màs la relaciòn de este prepotente intento con la postura del Gobierno en el marco de su relaciòn cada vez màs descaradamente oportunista con los gobiernos de la regiòn, dos de ellos nacidos de golpes, aunque blandos como se denominan golpes al fin. Se ha metido al movimiento sindical y a la central de los trabajadores en una situaciòn de crisis, que aunque no vaya a terminar en divisiones orgànicas acaba de implantar un virus maligno.No es un detalle el forzar a la Central de los trabajadores a enfrentar una operaciòn combinada del Estado Sionista de Israel y de los recursos del gobierno cuyo objetivo ha sido, es y seguramente seguirá siendo, comprometer al movimiento sindical en una actitud de simpatía y comprensiòn hacia uno de los estados màs criminales. Para colmo de males en medio de una situaciòn mundial y particularmente en Medio Oriente que está caminando al filo del precipicio y se bambolea al borde de una guerra que puede llegar a ser mundial y hasta quizás la ùltima. Se obliga a la Central sindical y a los sindicatos a meterse en un debate envenenado manejado por poderosos intereses que , como el Estado Sionista de Israel siempre están buscando comprometer a otros en sus crìmenes. Dicho de otra manera, si estos dirigentes, que tanto se llenan la boca con que el movimiento sindical actùa y contiene la diversidad, estando en su derecho hubieran promovido un amplio debate y sin limites antes de finalizar este eventual proceso, bueno pues, serìa sencillamente hacer uso de sus derechos. Pero un hecho consumado de este calibre no es lo mismo ni de cerca que la promociòn de un debate que de oportunidades a todos para pronunciarse y detenidamente hacerse con la informaciòn necesaria que esta dirigencia deberìa tambièn haber garantizado el que llegase a las bases. Es decir que todos los afiliados a la Central tuvieran la oportunidad de hacer oìr sus opiniones y posturas. Se optó por la polìtica de los hechos consumados y, hoy, la discusiòn tiene que ver con algo que ya se ha hecho a nombre de todos, que ha tomado estado pùblico y que sin duda ya está siendo utilizado por la conocida maquinaria generadora de intrigas y mentiras, la del estado sionista, sus agencias y servicios.Vuelve la delegaciòn luego de estar unos días bajo el amparo del aparato bèlico de un Estado que siempre ha generado guerras, agresiones y matanzas, y se colocan de expertos en uno de los más intrincados problemas de la arena internacional. No conformes con ello pretenden dictar càtedra, sin aportar otros argumentos que sus impresiones, superficiales y manipuladas. Tirste, muy triste papel el de esta delegaciòn que llega a sostener que Israel es un ejemplo de como se arreglan los problemas en paz. Llama a risa tanta propaganda ordinaria sin que expliquen siquiera las razones de tal fanatismo. Enfrente tienen incontables resoluciones de las Naciones Unidas y tantos otros foros mundiales.Tienen resoluciones en espera de cumplimiento, con el Estado de Israel en rebeldìa de presentarse al Tribunal Internacional de La Haya y entregar a los criminales de lesa humanidad. Masacres, matanzas sin fin, robo de tierras, propiedades y bienes, sea en los territorios ocupados como en Jerusalen, bombardeos  indiscriminados de poblaciòn civil en territorios por ellos ocupados violando todo tipo de resoluciones y disposiciones internacionales en la materia. Violaciòn de todos y cada uno de los Derechos Humanos, permanentes asesinatos de civiles para seguir sostenièndose basados en el terror. Ocuparía demasiadas pàginas el solo hacer un recuento de sus mayores crìmenes  Son conocidos por todo el mundo y en todo el mundo. Y refrendados por miles y miles de testigos fuera de toda duda, de personalidades, intelectuales y una gran vastedad de organizaciones humanitarias Pero la delegaciòn, solo echando un vistazo, ya se ha sentido capaz de adoctrinar y divulgar la para ellos verdad revelada. Increìble pero cierto.Sin embargo lo màs grave es la cuestiòn de la representatividad de la citada delegaciòn. Altos dirigentes de la Central y su Presidente como màximo exponente. Esto es muy grave. Tanto para la unidad de la Central como para su credibilidad. Si un individuo viaja a Israel y vuelve adoctrinado es un asunto de menor cuantìa. Si ese individuo es el Presidente de una Central Sindical con cientos de miles de afiliados el asunto es muy grave. Se instala la polìtica de hechos consumados, y se instala esa polìtica para, en los hechos, aplicar la polìtica pro-Israel de los gobiernos del FA, tanto de Vázquez como de Mujica. Este hecho torpedea bajo la lìnea de flotaciòn el princpio bàsico de la Central que ya viene desde la fundaciòn de la CNT y que ha sido la independencia ante gobiernos y partidos. Hoy en día el Presidente de la Central figura en los titulares como un representante de la polìtica gubernamental rompiendo así con su carácter de moderador en la diversidad como el mismo dice, operando como el largo brazo de la diplomacia gubernamental. A nombre de todos y precisamente en unos de los temas más conflictivos hoy en día en el mundo entero. No corresponde en absoluto, no puede jugar a lo Mujica una día con la banda presidencial puesta al otro dìa como si fuera un ciudadano de a pie que dice lo que se le antoja. Puede hacerlo, si quiere, pero que no tiene derecho ni atribuciones para comprometer ni envolver a todo el movimiento sindical. En realidad debería renunciar y dedicarse a predicar las virtudes de los sindicatos sionistas sostenedores de un estado terrorista. Que lo haga, pero debería renunciar a su condición de Presidente de la Central, por mìnima decencia.Este intento de comprometer al movimiento sindical uruguayo con la polìtica del FA en lo internacional puede ser solamente un globo de sonda. Preparando a los sindicatos que a esa altura tendrán una profunda divisiòn en la materia, para las pròximas eventualidades que se atisban en el horizonte, sin ir más lejos en la Amèrica Latina que està viendo la asonada imperial contra Venezuela y que sin duda conducirà a una masacre de proporciones de lograr instrumentarse. En el movimiento sindical hay fuerzas concientes y organizadas, experiencia y mucha, y reservas morales y de clase, para no dejarse llevar a ser apoyatura de un gobierno que hace mucho vendiò al diablo el alma del pueblo trabajador que los votò. Si se generaràn divisiones orgànicas o no, dependerà de las reacciones internas. En suma, grave, muy grave. Un amplio debate a todo nivel e informaciòn a las bases pueden ser el primer paso para terminar con los efectos del presidencialismo que carcomen la Central.

>>> Ver además

Uruguay: La interna del PIT CNT dividida por declaraciones sobre Israel y Palestina, tras viaje // Movimiento obrero de Palestina cuestionó las declaraciones de los dirigentes del PIT-CNT que viajaron a Israel // Carta abierta al PIT-CNT: Acerca de la ignorancia y la complicidad por Prof. Christian Adel Mirza







Entre el afuera y el adentro

Entrevista a Jorge Zabalza:



17 Apr 2017
| Por:Hemisferio Izquierdo


Hemisferio Izquierdo (HI): En el año `71 se crea el FA ¿qué lectura hace en ese momento el MLN de esa creación?

Jorge Zabalza (JZ): En los ‘70 la política no se hacía desde el sillón parlamentario o el bureau institucional. El FA nació con las calles ardiendo de lucha popular, con la represión ensañada, castigando a obreros, estudiantes y vecinos organizados. Desde Maroñas a La Teja y el Cerro se reprodujeron formas de lucha que hoy parecen de otro planeta: liceos y hospitales populares, movimiento para no pagar a UTE, campamentos de desocupados, los ‘peludos’ marchando por todo el país, estudiantes acampando en fábricas ocupadas, comisiones vecinales de apoyo a los obreros en huelga. En la lucha se identificaba con claridad al enemigo: las 500 familias dueñas del Uruguay, el capital transnacional, las fuerzas armadas, el poder judicial, la policía que asesinaba militantes, los rompehuelgas, los parapoliciales, la embajada de los EEUU. Decenas de miles dejaron de ser espectadores pasivos y se transformaron en protagonistas activos de la vida política. Formaron el espacio político que rompió con el sistema imperante y reconoció la necesidad de revolucionarlo, que se identificó con la iconografía combativa de la revolución cubana y navegó en la corriente revolucionaria latinoamericana. En ese terreno se multiplicó un nuevo tipo de luchadores, ideológicamente inclinados a la acción directa de masas, que miraban con simpatía la lucha guerrillera y la auto-organización armada. El movimiento guerrillero creció y se desarrolló requerido por esos núcleos convencidos de que su única opción era armarse para luchar. La revolución no era un horizonte sino una cercanía, una posibilidad actual, ¡qué difícil hacerse entender hoy día con los espíritus tan aplacados que se vuelve imposible hablar de revolución!

El fin de la pasividad del pueblo fue el fenómeno de carácter más revolucionario de todo el período 1968/73. En la lucha activa las bases sociales se fortalecieron, su espíritu se hizo tan fuerte que logró resistir indemne el terrorismo de Estado y resurgió incontenible en 1983. Fueron esas multitudes insurrectas las que dieron origen al Frente. En realidad, los comités frenteamplistas de 1971 eran apenas una nueva forma de organización de las bases ya movilizadas en los barrios y gremios. El ‘Frente-movimiento’ -con su subjetividad anti-sistema- nació casi espontáneamente, bastante antes que el ‘Frente-coalición’. Su existencia debió ser aceptada a regañadientes por algunos dirigentes que tenían pavor a la auto organización y la autonomía, y luego fue permanentemente ocultada o tergiversada en función de mezquinos y ‘políticamente correctos’ intereses.

Se leyeron en clave de asalto al poder las luchas populares, pero esa lectura no se supo traducir a una forma masiva de hacer política armada, no se encontraron formas guerrilleras que pudieran ser adoptadas por el movimiento popular, paso previo y necesario a la insurrección popular. Como la guerra de todo el pueblo en Vietnam, como el pueblo en armas de José Artigas. Era el problema esencial de la revolución en el Uruguay y el MLN (T) se lo planteó desde fines de 1968. No logró resolverlo nunca y, en consecuencia, fracasó en su proyecto político-militar.

No todos en el movimiento popular leían la coyuntura de la misma manera que el MLN (T). Había quienes pensaban que la táctica de radicalizar la lucha contra el sistema se salía de los carriles establecidos y se salteaba las etapas del esquema preceptuado por el dogma estalinista. De esa visión tan estructurada surgió la propuesta de avanzar en democracia hacia la democracia avanzada, trabalenguas que resumía la tesis acerca de la posibilidad de acceder al poder por la vía electoral y parlamentaria en acuerdo con una burguesía presumida nacional. El asalto al poder se debía posponer hasta que se dieran condiciones más favorables en el campo internacional, tal vez hasta que la URSS derrotara al imperialismo en la competencia económica. Los afiliados a esta tesis se dedicaron a contener la masificación de las ideas guerrilleras del ‘dos, tres...muchos Vietnam’, que consideraban incompatibles con la coexistencia pacifica con los EEUU. De todas maneras, pese a las tentativas de aplastarla a golpes de ‘unidad, unidad’, la batalla de ideas sobre las formas y métodos de lucha creó un torbellino que atravesó las organizaciones obreras, estudiantiles y vecinales .

La brutalidad de Pacheco Areco también provocó el cisma que separó a las dos corrientes históricas del Partido Colorado: por un lado, los herederos de Julio César Grauert se agruparon en torno a Zelmar Michelini y el general Líber Seregni, rompieron con el gobierno autoritario y terminaron creando el Frente del Pueblo y, por el otro, los ‘colorados’ del mismo corte ideológico que Fructuoso Rivera, la ‘Defensa’ en la Guerra Grande, Venancio Flores y Lorenzo Latorre, cerraron filas detrás de Pacheco Areco y los grupos fascistas que lo rondaban. En el Partido Nacional se dio un fenómeno de características similares que alineó la derecha cavernícola alrededor del coronel Mario Aguerrondo -creador de la Logia Tenientes de Artigas en el ejército- y de M. Recaredo Etchegoyen, al tiempo que agrupó los sectores progresistas tras el liderazgo político e ideológico de Wilson Ferreira Aldunate. Engendrado por el pueblo que se movía y luchaba, el Frente Amplio nació gracias al poder de convocatoria de Zelmar y Seregni, cuyas influencias fueron decisivas para la concreción del proyecto.

Durante meses la política con armas había desplazado a la política electoral del centro de la atención pública, pero la progresiva militarización de las acciones guerrilleras y el apartarse del entendimiento popular, se tradujo en un fuerte deseo de detener el sacrificio y el derramamiento de sangre. En el imaginario popular la apertura de un camino alternativo a la guerra civil se sintió como un alivio a la tensión. ¿Cómo desconocer esas esperanzas? Era imposible soslayar el fenómeno de indudable carácter popular, que introducía un nuevo actor y determinaba una nueva coyuntura. La oferta de recomponer el país de los amortiguadores de modo que hiciera posible ‘el cambio revolucionario en paz’ canalizó la lucha popular hacia lo electoral y lo parlamentario, viraje decisivo de la subjetividad popular que el MLN (T) contempló al apoyar críticamente el nacimiento del Frente Amplio, pero que desconoció al persistir en la militarización de su accionar político. El desarrollo de la coalición no se detendría, independientemente de la voluntad del MLN (T). Raúl Sendic fue el principal promotor del “apoyo crítico” al FA con el propósito de evitar el aislamiento de la guerrilla tupamara y la caída en posturas sectarias respecto a otras fuerzas de izquierda. Por el contrario, dividir la izquierda y obstaculizar la creación del FA sólo traería desánimo y decepción en el movimiento popular, un clima muy poco propicio para continuar haciendo política con armas.

El MLN (T) entendió públicamente que (…) “no creemos, honestamente, que en el Uruguay, hoy, se pueda llegar a la revolución por las elecciones. No es válido trasladar las experiencias de otros países”. Pese a su congénita desconfianza hacia lo electoral, entendió que era bienvenida “la unión de fuerzas populares tan importantes, aunque lamentamos que esta unión se haya dado precisamente con motivo de las elecciones y no antes. (...) Al apoyar al Frente Amplio, entonces, lo hacemos en el entendido de que su tarea principal debe ser la movilización de las masas trabajadoras y de que su labor dentro de las mismas no empieza ni termina con las elecciones (...) La lucha armada y clandestina de los tupamaros no se detiene”. El ‘Movimiento de Independientes 26 de Marzo’ agrupó la consciencia insurgente, que veía las elecciones de 1971 como un paso inevitable camino a la insurrección popular. La lucha armada no se detuvo, es cierto, pero la historia enseña que en adelante predominaron las urnas y el palacio legislativo sobre las formas de acción directa y se adormecieron las ideas de lucha revolucionaria.

HI: ¿Cuáles son las razones que tiene el MLN a la salida de la dictadura para ingresar al FA?

JZ:
En 1985 las y los liberados buscaron reorganizar su identidad tupamara, más por instinto de supervivencia que tras un programa o proyecto político definido. Por el contrario, la dispersión en las cárceles y el exilio produjo más de una docena de proyectos diferentes, todos ellos aspirantes a hegemonizar la reorganización. Además, el aquelarre aquél de los primeros días fue tironeado por impulsos contradictorios, de un lado el deseo de reincorporarse organizadamente a la vida política, mientras que del otro, el escepticismo congénito de los tupas hacia la democracia formal se resistía a aceptar de buenas a primeras el régimen instalado luego del Club Naval. Deseo y escepticismo fueron determinando oscilaciones en el pensamiento y actitudes de cada liberado y cada liberada.

A medias empujados por el movimiento popular y con su impunidad asegurada por el Pacto del Club Naval, los milicos se replegaron ordenadamente a los cuarteles. Desde su atalaya vigilaban y controlaban las fuerzas populares que los habían rechazado en el NO de 1980 y en el Río de Libertad de 1983. Conservaron intactas sus fuerzas, su cadena de mando y su estructura ideológica, sujetando a la tutela militar la ‘democracia a lo Sanguinetti’. Por otra parte, la reconquista de algunas libertades sindicales y populares creaban la sensación de que habría democracia para rato... aunque fuera tutelada. El híbrido político que bosquejamos en 1985, resultaba de la cruza entre el respeto hacia el sentimiento popular de haber reconquistado la democracia y la necesidad de defenderse de los tuteladores. El espanto que causaba la serpiente enroscada en los cuarteles apresuró los acuerdos entre los reorganizadores del MLN (T). La profecía del acto del Franzini sobre la posibilidad cierta de malones cuarteleros no era ninguna locura. Los ‘carapintadas’ se encargarían de confirmarla.

La crítica al militarismo del pasado ayudó a concebir la organización del futuro como instrumento para el desarrollo de un movimiento de masas capaz de resistir los malones fascistas que avistábamos en el horizonte. Ya no creíamos en un aparato armado-ombligo del mundo, sino en una revolución que suponía el florecimiento de las ideas de poder popular y que, en 1985, pasaba por la transmisión del alerta a través de la militancia inserta en sindicatos, cooperativas, gremios y organizaciones vecinales. Las experiencias de movilización bajo dictadura y la concepción de poder popular llevaban a confiar en la capacidad de iniciativa y auto-organización de la gente. Raúl Sendic planteó que la unidad debía re-surgir desde las bases sociales, porque “tal vez lo que los dirigentes no consigan lo logremos trabajando desde abajo, pacientemente, codo a codo con hombres y mujeres de diferentes tendencias” (Acto del Franzini, 19/12/1987). Propuso un Frente Grande no para ganar elecciones sino para movilizarse por el programa popular, para distribuir las tierras y mejorar la vida de los trabajadores rurales, para terminar con la banca extranjera y con la sangría de la deuda externa, para un aumento general del salario que traiga el ensanchamiento del mercado interno. Un Frente Grande para unirnos sin exclusiones, pero no para transar, ni para transar con el que transa. ¡Un Frente Grande de imbancables!

También fue cierto que, al abrirse las cárceles, zambullimos en el mar de emociones y sentimientos frenteamplistas que sobrevivió el estigma, las persecuciones y el terrorismo. El movimiento popular sentía que las banderas de la reconquista y la esperanza eran tricolores y que el Frente era el lugar hacia donde convergían en masa tanto lo más progresista del país como parte de la militancia que pretendía revoluciones. Además, de la crítica del pasado, la mayoría de los tupamaros habíamos inferido que en el tercer mundo las revoluciones se organizarían en forma de frentes. El Frente Grande contenía y generalizaba el proyecto de cambio popular que representaba electoralmente el Frente Amplio. Estas consideraciones, muy diferentes a las de 1971, llevaron a pasar del apoyo crítico a pensar en la incorporación lisa y llana a la coalición. Aún así, en el debate interno no hubo unanimidades y una minoría del Comité Central consideramos que se debía postergar el pedido de ingreso hasta que el MLN (T) alcanzara el peso social suficiente para hacerse escuchar con atención. En concreto, antes de ingresar se debía consolidar la influencia de las agrupaciones ampliadas en el movimiento social y el desarrollo del frente grande. También era cierto que mucha gente vinculada a los tupamaros ya integraba los comités de base antes de 1985, sin sentir que se opusieran su militancia frenteamplista y la disciplina a ese MLN (T) que ayudaban a reorganizar. Por aclamación se decidió pedir el ingreso el 11 de abril de 1986 en un Palacio Peñarol repleto de militancia tupamara. Fue mayoría la voluntad de ingresar al Frente Amplio pese a ser sumamente críticos de su ya evidente retroceso hacia las políticas conciliadoras.

Los meses que transcurrieron entre la ley de impunidad (22/12/86) y el plebiscito del Voto Verde (19/04/89) estuvieron signados por la militancia de los núcleos más activos. Fueron tiempos de agitación del ‘juicio y castigo a los culpables’, de la recolección y de la defensa de las firmas contra la ley de impunidad y, finalmente, de la campaña por el Voto Verde en los primeros meses de 1989. También fue un período álgido de la lucha sindical -Sanguinetti se vanaglorió de no haber perdido ni un conflicto- y de las ocupaciones de tierras para vivir, algunas organizadas, otras espontáneas. La lucha social creó un punto de encuentro para la militancia radical, ya fuera organizada en partidos o actuando individualmente. La confluencia se cruzó con la necesidad de crear un polo ideológico revolucionario para contrarrestar el retroceso general y, en consecuencia, como expresión de lo más radical y combativo surgió el Movimiento de Participación Popular. Quién diría que la radicalidad combativa haya sido el origen de este MPP esclerosado, aparato que respalda ciegamente las medidas más impopulares del progresismo. El calendario electoral apresuró su lanzamiento formal que tuvo lugar el 6 de abril de 1989 y con el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), el Movimiento Revolucionario Oriental (MRO), el Partido Comunista Revolucionario (PCR), el MLN (T) y muchos militantes independientes entre los que se destacaban Helios Sarthou, Carlos M. Gutiérrez, Jorge Durán Mattos, Marcos Abelenda, Daniel Olesker, Juan Chenlo.

Recién entonces, luego de la demostración de fuerza que significó la creación del MPP, se logró superar la oposición al ingreso del MLN (T) al Frente Amplio, tanto la pública y transparente de los demócratas cristianos como la opaca y solapada del estalinismo criollo. La lucha contra la impunidad, donde la militancia de base cobró una fundamental importancia, sirvió para disimular las concesiones y retrocesos del Frente Amplio. La desconfianza de Raúl Sendic hacia la conducción frenteamplista se transmitía en forma de Frente Grande, mientras que en otras y otros tupas, esa misma desconfianza tomó forma de polo ideológico revolucionario. Un tercer agrupamiento dentro del MLN(T) ya estaba carburando la idea de subirse al carro de la conciliación de clases y tomar sus riendas, estrategia que se concretó en los años siguientes.

HI: ¿Cuales son los motivos por los cuales abandonás el FA? JZ: Intrincada madeja. No fue una decisión individual. Hubieron varias esquinas sin retorno que luego de dobladas fueron marcando la línea recta del alejamiento. En realidad nos expulsaron del MLN-MPP, cuando la mayoría se había incorporado al retroceso ideológico, cuestión hoy muy evidente por cierto. Al igual que en toda la historia, las diferencias de concepción surgieron en la discusión concreta de los acontecimientos, donde las actitudes de cada uno decían mucho más que su discurso. Los sermones ‘izquierdosos’ se utilizaban -se utilizan- para encubrir hechos que arrimaban los apóstatas a los dueños de todo y, especialmente, a los militares defensores de la impunidad.

Conviene empezar por el análisis la marejada de ocupaciones de terrenos de 1988/89, un hecho social definitorio. El encarecimiento del costo de la tierra en las zonas urbanas con mejores servicios, obligó a emigrar a quienes no podían pagar alquileres o las cuotas del banco hipotecario. Muchos se fueron del país, pero otros terminaron repoblando las periferias de las ciudades. Asimismo, esa crisis en los bolsillos con ingresos fijos hizo crecer y reproducirse la venta ambulante: la gente salió en masa a vender lo que podía. Desde el gobierno se exigió que los damnificados por la política económica resolvieran sus angustias en orden, haciendo cola en los mostradores institucionales. En 1990 el pueblo había concretado sus esperanzas logrando que ‘nuestro’ Frente Amplio gobernara Montevideo y, naturalmente, quienes vivían irregularmente en los asentamientos y quienes vendían irregularmente en las veredas, esperaban el inicio de una nueva era, de ‘nuestra’ era. Más a la corta que a la larga pudieron comprobar que la descentralización, la cartera municipal de tierras y el banco de materiales no marchaban rumbo a la formación de un pueblo en condiciones de gobernarse a sí mismo. Que la regularización de la venta callejera era un instrumento de control y recaudación. Que la descentralización no era el traslado de poder a los vecinos sino la mera desconcentración del pizarrón de quinielas. Por el contrario, con la llamada ‘actualización ideológica’ se disfrazaba de izquierda la aplicación del esquema ‘neoliberalismo con asistencialismo social’ que, en los hechos aunque no en las palabras, significaba la institucionalización de un pensamiento antipopular. La represión municipal a los vendedores ambulantes y a los vecinos que ocupaban terrenos fueron gestos para ganarse las simpatías de los poderosos, las intendencias Tabaré-Arana prefiguraron y anticiparon los gobiernos de Tabaré-Mujica-Astori.

El Frente Amplio solamente permitía el debate en los organismos de conducción que controlaban Tabaré-Astori; el autoritarismo en la interna no soportaba que las disidencias internas se expresaran muscularmente o votando aparte de la bancada en el parlamento nacional o en el departamental. Estaba prohibido manifestar descontento cuando Tabaré entregaba las llaves de la ciudad al asesino George Bush (padre). Si bien en el MLN-MPP dominaban los sentimientos de solidaridad, las exigencias prácticas alimentaron la idea de jugar al achique: las olas disidentes debían ser pocas, chicas y mansas para no perjudicar la campaña electoral de Tabaré. Como les encantaba ‘estar’ donde se corta el bacalao, la crítica y la lucha de ideas debía ser dada con ‘lealtad’ hacia los socios coaligados, aunque ellos implicara deslealtad hacia las expectativas y las luchas de los trabajadores o de los vecinos organizados. Los sectores más conservadores del Frente debían sentir seguros con el MLN-MPP, precisaban garantías disciplinarias de antemano y, a cambio, le permitirían algunas pataletas para mantener contenta la gilada. Era la manera en que el Frente Amplio se convertiría en otro partido del orden burgués, totalmente distanciado de los sectores descartados por el capitalismo.

Puede parecer aberrante pero, de hecho, el Frente se oponía en lo nacional a las políticas privatizadoras que justificaba en la intendencia montevideana. Fue larga y enconada la lucha para mantener en la esfera estatal pública la propiedad del histórico Hotel y Casino Carrasco. En 1997 provocó la renuncia de Tabaré Vázquez a la presidencia del FA y la excomunión del presidente de la Junta Departamental por haber votado contra el proyecto presentado por Mariano Arana. De todas maneras las privatizaciones se multiplicaron en el ámbito municipal y finalmente, durante el gobierno de Ricardo Erlich, el Carrasco pasó a manos privadas en las cuales vegeta inútilmente. Ambos fenómenos, ocupaciones y privatizaciones municipales, despertaron demonios y fantasmas no sólo en la derecha y, lenta y paulatinamente, amansaron los leones desdentados, que se incorporaron sin escrúpulos a la línea de la contrarreforma agraria y de la pleitesía frente al capital extranjero.

El grupo de militantes encabezado notoriamente por Helios Sarthou rechazamos el disciplinamiento de la expresión política. Expresábamos la solidaridad compartiendo calle y palos con los ambulantes y ocupando con los ocupantes, defendiéndolos en los desalojos fuera quien fuera que los desalojaba. Recíprocamente los descartados nos fueron transfiriendo su irritación e intransigencia, fuimos endureciendo el discurso y la actitud que ya venían endurecidas de la lucha por el Voto Verde. A los feligreses más crédulos les incomodaba el ojo crítico y la desobediencia indebida. Nos volvimos ‘asquerosos’. Las privatizaciones municipales sellaron la domesticación final del MLN-MPP que, en consecuencia, como demostración de buena fe, se sintió obligado a expulsar de sus filas la disidencia indomesticable.

Personalmente sentí haber fracasado en dos aspectos sustanciales: en primer lugar, en los esfuerzos por crear una organización de asentamientos al estilo FUCVAM y un movimiento que centralizara los reclamos de la venta callejera. La tentativa ratificó que no es posible organizar la lucha social desde las instituciones estatales. En segundo lugar, fracasé en divulgar y convencer del giro a la derecha del MLN-MPP, nadie creía que tamaña hipocresía fuera posible en quienes habían sufrido calabozos por sus ideas revolucionarias. Ambos hechos repercutieron con mucha contundencia en mi ánimo y me hicieron poner en dudas mis capacidades para contribuir a una acumulación de fuerzas con sentido revolucionario. Me dediqué a ganarme la vida como carnicero.

Sin embargo, la infidelidad que motivó el divorcio ideológico tuvo lugar el martes 24 agosto de 1994. A consecuencia de las ideas separadas llegaría más tarde el divorcio político-organizativo. Esa mañana el PITCNT declaró paro general y convocó a concentrarse alrededor del Hospital Filtro para manifestar solidaridad con los vascos en huelga de hambre seca. Lacalle los extraditó al estado Español y la tortura. El transporte aéreo ya había aterrizado en Carrasco. Los ‘radicales’ habíamos mantenido una vigilia en la calle. FUCVAM se sumó al movimiento. Difundieron CX 44 Radio Panamericana y CX 36 Radio Centenario y la concentración se volvió masiva. Ese mediodía la Mesa Política del FA concurrió en pleno. A las cinco exactamente la Republicana arremetió a caballo, apaleando mujeres con bebés, ancianos y niños. La multitud se defendió de la brutalidad represiva. La policía asesinó a Fernando Morroni. Hirió de cuatro balazos en la espalda al enfermero Esteban Massa que asistía en el suelo al lastimado Ruben Sassano. Carlos Font fue internado con pérdida de masa encefálica y Mónica Ramírez con heridas de balas en el vientre. Esa noche fue asesinado Roberto Facal. Quedaron heridos más de 100 manifestantes en la operación represiva, 15 de ellos a balazos. El miércoles 25 de agosto miles acompañaron a Fernando hasta el Cementerio del Norte. Tres ministros del interior progresistas después, no se ha hecho pública ninguna investigación. Los asesinos y los que comandaron la represión continúan impunes.

Estalló la polémica. Sacaron los fantasmas de la buhardilla y concentraron sus ataques en los tupamaros para asustar a los pusilánimes. La derecha presionaba para que el progresismo desmontara el agrupamiento radical. Rápidamente, el Frente Amplio adjudicó su derrota electoral de 1994 a los insoportables núcleos radicalizados. En el Comité Central del MLN(T) se esgrimió la tesis de la ‘no violencia activa’ o acción no-violenta. Se argumentó que al enfrentar organizadamente la represión en Jacinto Vera, se había provocado la masacre y que, de alguna manera, la responsabilidad de la muerte de los compañeros recaía sobre nuestros hombros. Para no dar justificativos a la policía y que no se repitieran sus asesinatos, había que renunciar a la estrategia de crear una fuerza militante con espíritu combativo y sustituirla por la de desobediencia civil o resistencia no-violenta. La conducción frenteamplista quedaría satisfecha de esa manera.

Dispersa pero activa, la militancia radical había descubierto otros lugares de encuentro: las Comisiones Barriales de lucha por Verdad y Justicia, la columna Cerro-Teja de los primeros de mayo, la batalla contra el artículo 23, el apoyo a las ocupaciones de tierra y a los conflictos obreros del Espinillar, de la construcción, de la bebida, la química y del transporte. Allí fueron haciendo su propia y montaraz historia, conociéndose y descubriendo formas de coordinación horizontal. Los núcleos activos fueron lo suficientemente hábiles para responder a los ataques de la policía sin aislarse de la abigarrada multitud que rodeó el Hospital Filtro. También logró con su militancia que el 63% del electorado rechazara la “minirreforma” el 28 de ese mismo agosto de 1994. Los representaban un senador y los ediles de Montevideo y Trinidad que denunciaban y actuaban con espíritu extraparlamentario. Caminando hacia un horizonte insurreccional, esa dispersa y poco ordenada fuerza militante demostró ser capaz de actuar con efectividad y de golpear coordinadamente. Su fuerza en blancos, colorados, dirigentes frenteamplistas y ex-guerrilleros domesticados, la necesidad de cortar las uñas del gatito antes que se transformara en tigre.

Muy influida por el gandhismo-tupamaro, para no provocar la represión, la juventud del MPP intentó suspender la marcha que, en setiembre de 1994, varias organizaciones estaban coordinando al cumplirse un mes de la Masacre de Jacinto Vera. ‘Manos desconocidas’ acercaron a la orgánica MLN-MPP una cassette grabada en una cuchipanda realizada en la guardia republicana, donde el ministro Ángel Gianola arengaba a sus oficiales para que reprimieran a los grupos radicalizados. La cassete fue esgrimida en la discusión como argumento disuasivo contundente. En la interna del MLN (T) estaba en curso un debate sobre de las relaciones con un grupo de oficiales de los servicios de inteligencia militares. Más allá del testimonio personal -participé en dos de las primeras reuniones, como ya he relatado- resultaba evidente que el MLN(T) estaba siendo atacado por una operación de inteligencia que buscaba neutralizar las perspectivas revolucionarias. Además de ‘establecer un teléfono rojo para impedir que nos enfrenten a militares y tupamaros como en el pasado’ no hubo otras explicaciones. De hecho, al vincularse con el núcleo central del aparato represivo, el MLN(T) estaba pasando por arriba del sentimiento de verdad y justicia para los desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado. Se cruzaba el Rubicón de la ética y la moral. La actitud hizo que muchas y muchos se sintieran empujados fuera del MLN, una manera de expresar con los pies la discrepancia. Otros optaron por quedarse, actitud que significaba convalidar con su presencia la concepción conciliadora.

HI: ¿Cuáles entendés que son las tareas políticas para la etapa y cuales entendés que son los principales desafíos para el futuro?

JZ:
En los ‘70 debieron recurrir al terrorismo de Estado para aplastar las revoluciones y suministrar la medicina neoliberal a los pueblos. Una vez marchitas las dictaduras en los ‘80, en varias de las comarcas latinoamericanas se alzaron los pueblos contra el consenso de Washington y la revuelta se tradujo en acceso de fuerzas progresistas al gobierno, que llegaron con la promesa de hacer temblar hasta las raíces de los árboles. Hoy día, en el 2017, está claro que sus políticas asistencialistas no hicieron temblar nada, apenas lograron que los pobres consumieran un poco más que antes o, dicho de otra manera, incorporaron los sectores descartados a la sociedad consumista. También incrementaron el salario, aunque su monto no alcanza a cubrir las necesidades materiales, educativas y culturales del asalariado. Está claro que la política económica del progresismo también favoreció un aumento en la concentración del capital y la propiedad de la tierra, que se puede leer como una mayor degradación de la vida democrática. Aumento de salario y asistencialismo social han sido tan inútiles para resolver el fondo de la cuestión social como los vademécums ortodoxos aplicados por los gobiernos anteriores. Protegida por el progresismo, la burguesía prosigue en su carrera por aumentar la tasa de ganancia a costillas del trabajo y, por consiguiente, la lucha de los pueblos asalariados es un eterno recomenzar.

En la medida que requiere redistribución del ingreso, el asistencialismo se contrapone a la voracidad insaciable de las élites dominantes. Sólo les sirve el neoliberalismo sin fomentos. Tampoco la ‘agenda social’ del progresismo es compatible con sus estructurados modos de pensar y de sentir, en especial, les caen gruesas la legalización del aborto, la desproscripción de la marihuana, la defensa de la igualdad entre los géneros y el matrimonio igualitario. Pese a los privilegios para los inversores extranjeros, las zonas francas y las exoneraciones varias, las élites sienten que las democracias, mientras están administradas por el progresismo, han dejado de ser instrumentos útiles a sus designios. En consecuencia, decidieron suministrar sin intermediarios la pócima y el retorno de los brujos parece ser el signo de los tiempos. El fenómeno trajo a Donald Trump y sus cómplices de Wall Street y del complejo de industrias armamentísticas, pero también al fascismo a cielo abierto en Europa y acá, en América Latina, a lo más reaccionario de la derecha, por las buenas en algunos casos -Macri, Kuczynski-, por las malas en otros -Temer- y por las peores también, como ocurrió en Haití y Honduras. Sienten el progresismo como una enfermedad de las democracias formales, sea en Europa, en EEUU o en América Latina.

Los pueblos defienden pacíficamente sus conquistas y manifiestan su descontento con el cariz que van tomando las cosas: grupos de estadounidenses protestan frente a los portones y las rejas de la Casa Blanca; los mejicanos denuncian masivamente la política de desapariciones y asesinatos del Estado fallido y narcotraficante; los argentinos amagan con reeditar las jornadas de diciembre del 2001 y los chilenos hacen masivas demostraciones contra las medidas neoliberales del progresismo de la Bachelet. Entonces, para conformar lo más reaccionario, algunos de los gobiernos empresariales emiten señales amenazantes y, en otros casos, como el mejicano y el colombiano, pasan a dar palos sin más. Con su apología de la tortura y de Guantánamo, Trump se convierte en abanderado de las ideas fascistas. Lo sigue el gobierno de Méjico, cómplice en las desapariciones de los 43 normalistas y del asesinato de más de cien periodistas al año. También la Bachelet, que ha dejado totalmente al descubierto su naturaleza racista y autoritaria, aunque encabece una fuerza que pretende ser socialista. Mauricio Macri se burla y ataca a los movimientos sindicales, barriales y feministas. ¿De qué paz y democracia hablan en Colombia y Honduras, donde los paramilitares asesinan luchadores que defienden el medio ambiente y a campesinos de origen maya?

Una vez más el estamento oligárquico latinoamericano suelta de la correa a sus cancerberos y vuelve posible e inminente la extensión del ejercicio de la violencia institucionalizada contra el movimiento popular. Las organizaciones del pueblo están sabiendo que en la defensa de lo conquistado corren el riesgo cierto de ser ferozmente reprimidos por la policía… ¿De qué manera puede responder el pueblo mapuche atacado sin piedad por la progresista Bachelet luego de más de 500 años de sometimiento? ¿qué pueden hacer los pueblos de origen maya en Chiapas, Guatemala y Honduras? ¿en qué salida electoral y parlamentaria pueden creer los trabajadores agrarios brasileros, perseguidos como en los tiempos de Canudos? ¿cómo pueden enfrentar la matanza los mejicanos? Hoy día, en América Latina, el análisis político está obligado a tener en cuenta que la ofensiva violenta de la clase dominante legitima las posibles respuestas contraviolentas que obtendrá. Los movimientos de masas nunca se dejaron arrear a los ponchazos.

Sin embargo, nada permite augurar una pronta salida de la pasividad del pueblo uruguayo. Acá la hegemonía burguesa funciona a las mil maravillas. Fue así en el Uruguay Batllista y lo es hoy, en el Uruguay Progresista, donde las formalidades democráticas continúan contando con una ancha banda de consentimiento. Basta con permitir consejos de salarios aunque los aumentos no recuperen los triangulitos robados, conque ‘Juntos’ regale unos ranchos mal construidos y Tabaré se deje sacar unas ‘selfies’ en los consejos ministeriales de ‘cercanía’, para cooptar a miles de luchadores y transformarlos en revendedoras de espejitos y cuentas de colores. La lentitud para sacudir la melena es consecuencia directa de la acción de ese colchón de clientes políticos y de sus efectos adormecedores sobre la conciencia social.

La historia reciente muestra que los sectores reaccionarios tampoco pudieron evitar los efectos de la amortiguación sobre las conductas políticas. Tal vez por esa razón, años de endurecimiento jurídico paulatino y de represión de baja intensidad debieron preceder al ‘68 del ejercicio abierto de la violencia contra el pueblo. Tal vez para satisfacer esas tradiciones amortiguadores, al dar su golpe de Estado el 9 de febrero de 1973 y antes de pasar abiertamente al terrorismo, los mandos militares recurrieron a la triquiñuela de sentar un títere de cartón en el sillón presidencial y permitieron que el parlamento continuara siendo caja de resonancia de quienes resistían el golpe de Estado. La aceptación de las formalidades democráticas y de los mecanismos amortiguadores ha sido una característica de la vida política a la uruguaya. A la hora de caracterizar coyunturas y definir tareas, el desconocimiento del fenómeno puede conducir al onanismo político.

Aunque no todos fueran conscientes de las consecuencias de su actitud, los delegados frenteamplistas que aplaudieron de pie las palabras de Huidobro en la polémica con Hugo Cores del Congreso del 2003, estaban ratificando de hecho la vigencia de la ley de caducidad. Cierto, los feligreses habían sido inducidos por un demagogo de gran calibre, pero las manos alzadas dejaron constancia de que estaban dispuestos a tolerar que tiraran los principios por la borda con tal de ganar unos votos más. Tras esa victoria ideológica, los caudillos frenteamplistas no tuvieron más obstáculos para lanzar por elevación, uno tras otro, la serie de misiles que indujeron el actual clima de impunidad. Se estaba ratificando, veinte años después, el acuerdo de impunidad que sobrevolaba o subyacía el Club Naval. El Frente Amplio se unió ‘de facto’ al pacto de silencio de la mafia militar y policial. Inmoral y solapada política simbolizada con la figura de Fernández Huidobro, pero respaldada indudablemente por la tríada Tabaré-Mujica-Astori. No son inocentes aunque los absuelva la credulidad de sus fieles.

La primera señal del endurecimiento ocurrió el 10 de abril del 2007, día que el parlamento de mayoría progresista -que no quiso anular la ley de caducidad- transformó en delito penal las ocupaciones de tierras, fuera para vivir o para trabajar. Esta ley pasó desapercibida en general, pero marcó la disposición de los parlamentarios progresistas para aceptar la mano dura que promovía el poder ejecutivo. A diez años de aquel primer paso, Vázquez firmó el decreto que permite, sin previa actuación judicial, la intervención de otros organismos públicos -léase las fuerzas armadas- para apoyar a la policía en la represión de los cortes de ruta o de calles. Los ministros han salido sin mucho pudor a defender con argumentos banales el permiso para el empleo de la violencia institucionalizada contra la ciudadanía. El decreto solamente cae simpático a los inversores extranjeros y a la rosca empresarial criolla.

En este marco de endurecimiento paulatino, no hay inocencia en el fortalecimiento desmedido de la policía, que hoy día no tiene nada que envidiar a las fuerzas armadas en equipamiento, organización y entrenamiento. Como algunos pensaban del ejército en los ‘70, una conducción política adecuada podría transformar la policía en partido del desarrollo económico y social. A medida que la policía es más fuerte, las formalidades democráticas se hacen más débiles. En realidad el Frente Amplio se ha transformado en otro partido político del orden, de un orden ajeno y antipopular, cuyo centro ideológico está en Washington D.C. y beneficia principalmente a las élites criollas. No se hable más de agotamiento del progresismo, debe hablarse lisa y llanamente de su incorporación al sistema de dominación capitalista. Es una rendición incondicional.

Tras una ingente y porfiada lucha de ideas, los sectores más activos del movimiento popular logran, por momentos, que la gente se libere de sus ligazones ideológicas y salga a protagonizar inesperados picos de lucha social: las marchas del silencio y las que defienden la tierra, el aire y el agua, la pueblada contra el decreto de esencialidad, la enorme manifestación por la igualdad entre los géneros. Sus reivindicaciones teñirán la lucha de clases del futuro: verdad y justicia, medioambiente, antiautoritarismo e igualdad. Se han conformado columnas masivas de pueblo que marchan en comunicación muy estrecha con el activismo de algunos grupos y que se escurren entre los dedos de la amortiguación y la manipulación del progresismo. Tal vez en esta práctica cotidiana se logre concebir formas de organización revolucionaria distintas al partido único de cuadros profesionales férreamente disciplinados.

Del cruce entre el movimiento masivo y los sectores activos tal vez pueda nacer una fuerza libre de alienaciones y hegemonías, una marea arrolladora que haga permanente lo episódico y supere lo inmediato proponiéndose la transformación revolucionaria de la sociedad. ¿Será posible que esta militancia auto-liberada, que ha reconquistado la libertad de pensar críticamente y la autonomía para organizarse, sea capaz de fundar el movimiento revolucionario que necesita el pueblo uruguayo? ¿Qué se den maña para mantener su fluida comunicación con las diversas particularidades del mundo social? ¿Qué aprendan a sostener con firmeza sus convicciones revolucionarias sin por ello creerse diferentes o superiores? Tal vez el misterio de la masividad radique precisamente en la forma que los núcleos activos respetan la igualdad de la multitud y se sienten identificados con ella. Lo cierto es que la convocatoria de estos movimientos sociales ha ido creciendo en la misma medida que ha decrecido notoriamente la de los aparatos políticos.

En la medida que el Uruguay no es ninguna excepción en América Latina, en la mano dura que agitan los partidos del orden se vislumbra su decisión de ejercer el poder en todas sus formas, la violencia institucional inclusive. Una manera de contribuir al ‘nunca más’ es divulgar el alerta: asoman malones represivos, haya o no gobierno progresista. ¿Es una exageración sectaria o son las perspectivas que indican las señales que está dando el poder político? Al endurecimiento de baja intensidad corresponde crear consciencia sobre la necesidad de auto-defenderse de las agresiones. Claro que, para hacerse comprender por el movimiento social masivo, se debe respetar la idiosincrasia generada por la amortiguación y se vuelve imprescindible encontrar en cada ocasión los métodos y los medios adecuados. La auto-defensa es un acto de justicia popular, aceptado o protagonizado por el pueblo, que debe adecuarse a sus sentimientos y emociones; es la respuesta justa y proporcional al grado y la forma de violencia de la represión institucionalizada. No puede ser tan desproporcionada ni tan avanzada que se desprenda de la comprensión popular. La tarea central parece ser la formación de ese necesario movimiento de masas y sectores activos capaz de resistir y defenderse de las agresiones de las élites burguesas y gobernantes. ¿Difícil? Por supuesto. Todo depende de tener la sabiduría suficiente para tejer las necesarias telarañas.

Notas:

Notas:

1- “Porqué se nos exige que seamos pacíficos hasta la muerte? , ¿por qué a nosotros ?, ¿por qué no podemos usar la violencia contra ellos? Si tenemos al Pueblo Mapuche como ancestros, nuestros ancestros nos son los cobardes españoles, son el Pueblo Mapuche que hizo retroceder a los cobardes españoles.....a punta de lanza !!...” Palabras de Luisa Toledo, madre de los hermanos Rafael y Eduardo Vergara Toledo, jóvenes de 18 y 20 años asesinados por Carabineros el 29 de Marzo de 1985, fecha en que cada año el pueblo mapuche conmemora el “día del joven combatiente” (Tomado de ‘Resumen Latinoamericano’).
2- Disculpen que me haya ido muy largo. Últimamente tengo la sensación de estar escribiendo testamentos y hay cosas que no puedo dejar decir aunque parezcan obvias y reiteradas.