lunes, 23 de enero de 2012

Hipótesis de conflicto

Un GAZ Tiger ruso para vos

PUBLICADO EN CARAS&CARETAS EL VIERNES 20 DE ENERO DE 2011

GUARDIA NACIONAL REPUBLICANA, LA CUARTA FUERZA ARMADA GANA TERRENO


Carros blindados y fusiles de asalto rusos. Caras pintadas de negro y verde. Son la nueva imagen de la Guardia Nacional Republicana y sus Unidades Nacionales de Operaciones Especiales (UNOE). Policías capacitados para intervenir ante copamientos, secuestros, disturbios civiles, narcotráfico o terrorismo… Las fuerzas armadas los miran con recelo y la sociedad civil con temor. El gobierno maneja hipótesis de conflictos internos.

ROGER RODRIGUEZ
rogerrodriguez@adinet.com.uy


Mientras en el Parlamento la oposición ensayaba un show mediático con sus críticas a las políticas de seguridad del ministro Eduardo Bonomi, debido a una serie de homicidios que por diversas causales se sucedieron en los primeros días del año, el Ministerio del Interior continúa conformando una unidad policial de prevención y represión del delito que, por primera vez en Uruguay, promete constituirse en una cuarta fuerza armada nacional, que dispondrá de una infraestructura y logística que hasta el momento eran de exclusividad del Ejército, la Armada y la Aviación.

Un millar y medio de hombres. Un tercio de ellos, armados con fusiles de asalto AK 103, con lanzagranadas GP-30. Vehículos todo terreno blindados con cámaras que visualizan 360 grados, y metralla o gas que se dispara desde escotillas en el techo o troneras distribuidas en todo el contorno. Comandos de “Operaciones Especiales”, capacitados en “inteligencia” y entrenados para intervenir en copamientos, secuestros, custodias, disturbios civiles, narcotráfico e, incluso, antiterrorismo… Así se prepara la nueva Guardia Nacional Republicana, para una prevista hipótesis de conflicto interno.

Ni el propio senador nacionalista Jorge Larrañaga, quien lanzó la idea de formar una Guardia Nacional durante la última campaña electoral, podía proyectar las implicancias que tendría la aceptación de su propuesta por parte del presidente José “Pepe” Mujica, quien contó con los votos de la oposición para aprobar el Artículo 231 de la Ley Nº 18.719 del Presupuesto Quinquenal por el cual el viejo Regimiento de la Guardia Republicana, dependiente de la Jefatura de Policía de Montevideo, se transformó en una fuerza con jurisdicción nacional que obedece directamente del Ministro del Interior.

La Guardia Nacional Republicana (GNR), abarca a la Zona Metropolitana, donde permanecen la caballería de la Guardia de Coraceros, los infantes de la Guardia Metropolitana y el grupo de motos “Pumas”; a una Zona Interior donde se formarán “Unidades de Intervención” por departamento; y a las Unidades Especiales, con tareas de “Inteligencia” y jurisdicción sobre explosivos. El Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Metropolitana se convirtió en la Unidad Nacional de Operaciones Especiales (UNOE) que ahora opera en todo el país.


Desde su creación, las unidades de la GNR ya han intervenido en operaciones de apoyo a la Brigada Antinarcóticos en una acción realizada en Toledo, reprimieron a la hinchada de Peñarol, golpeando al viceministro de Vivienda en el estadio Centenario, y protagonizaron los mediáticos “Operativos de Saturación” dispuestos en algunos barrios de Montevideo durante el primer año de la gestión de Bonomi. Sin embargo, el verdadero potencial de la nueva Republicana recién se conocerá cuando terminen de incorporar armas y tecnología, y el personal concluya su capacitación y entrenamiento.

¡Ahí vienen los rusos!

El primer GAZ-233036 Tigr SPM-2, vehículo blindado multifuncional de origen ruso que se fabrica desde 2005 como competencia de los Hammer estadounidenses, se pudo ver sobre 18 de julio cuando lo exhibieron semanas atrás en la explanada de la Intendencia junto a nuevos patrulleros y otros rodados adquiridos por la Policía. El “Tigre” –como le llaman- es un 4x4, todo terreno (hasta lo estacionaron en el lugar para discapacitados), con velocidad de 140 km/h, capacidad de carga de 1,2 toneladas y posibilidad de transportar hasta 12 efectivos. Su presencia, pintado con color camuflaje, impacta. Se asemeja a los “zorrillos” antidisturbios con que los carabineros chilenos reprimen a sus estudiantes.

La compra de tres unidades (a 280 mil dólares cada una) fue firmada en abril de 2011 por el subsecretario Jorge Vázquez, luego que el Batallón de Operaciones Policiales Especiales (BOPE) de Río de Janeiro le hiciera una prueba de resistencia del blindaje. El vehículo monitoreado en Brasil estuvo a punto de llegar a Uruguay para el desfile del 25 de agosto último, pero se demoró por trámites aduaneros. El acuerdo se hizo directamente con el representante de la intermediaria estatal rusa Rosoboronexport, Anatoli Zuev, aunque la operación la cierra la empresa Orvent (Montibel SA) por su domicilio local. El paquete incluye el asesoramiento del técnico Vladimir Glebov, que instruirá a los mecánicos policiales y garantizará el suministro de repuestos.

No fue el único negocio con los rusos, quienes han encontrado en Uruguay una de sus plataformas de exhibición para un creciente armamentismo latinoamericano desde los días en que se adquirieron sus camiones “Ural” o gracias a la compra de la AK-101 por parte del Ejército para sus misiones de la ONU en el Congo. En noviembre de 2011, Vázquez, el director general Charles Carreras y el comisario Washington Castillo, viajaron a Moscú, invitados por la consultora Tamasul, para visitar la fábrica Kalashnikov. En diciembre, bajo el sistema de “compra secreta” se adquirieron 500 fusiles de asalto AK-103, 150 Bushmaster M-4, y 200 armas cortas de la fábrica Izhevsk.

Los AK-103, evolución del legendario AK-47, vienen complementados con un lanzagranadas GP-30, visor nocturno, culata plegable al costado, funciones de disparo automática y semiautomática, y sólo tiene un peso de 3,5 Kg. con el cargador lleno. El arma es utilizada por las fuerzas de elite antiterroristas rusas, cuyos comandos destacan la ventaja de disparar con un nivel de ruido muy bajo, que le hacen apta para operaciones de asalto. Las fuentes ministeriales consultadas por Caras y Caretas, no supieron explicar el uso específico que podría darse a estos fusiles en Uruguay, pero “lo mejor es estar preparado”, explicaron.

Los fusiles se compraron para el calibre 7,62x39 mm que en poco tiempo comenzará a producir una fábrica de a Kalashnikov en Venezuela (el presidente Hugo Chávez es un fanático de las AK), lo que permitirá no depender del norteamericano calibre OTAN 5,56X45 mm que utilizan las AK-101 del Ejército uruguayo. Uruguay –como otros países- ya fue sancionado con la quita de ayuda militar norteamericana en el año 2004 por negarse a firmar un acuerdo de inmunidad que impidiera la extradición de ciudadanos estadounidenses si eran requeridos por la Corte Penal Internacional (CPI) creada por el Tratado de Roma para sancionar los crímenes contra la humanidad.

La “policialización” militar


El debate político sobre la creación de una Guardia Nacional iniciado en 2009, fue observado desde el silencio por las fuerzas armadas, cuyos mandos descreían de la posibilidad de que el nuevo gobierno del Frente Amplio y la oposición llegaran a ponerse de acuerdo. Sin embargo, desde varios foros de Internet sobre temas militares, se comenzó a advertir sobre algunos riegos e implicancias del surgimiento de una Republicana a nivel nacional y respecto a cuáles serían sus cometidos. En particular, se miraba si algunas de las actividades militares podían ser sustituidas por la policía.

En los hechos, las Fuerzas Armadas han ido “boicoteando” el surgimiento de la Guardia Nacional Republicana. Casi un millar de soldados que tienen la posibilidad de pasar a la policía, con mejoras salariales y de capacitación, no lo han hecho por trabas y presiones impuestas en la interna militar. En la Armada se teme que la Prefectura vuelva a ser una Guardia Costera policial. La Fuerza Aérea no quiere perder su contralor de Infraestructura aeronáutica y el Ejército (que dejaría de inmediato de hacer el perimetraje de las cárceles, si se lo pidieran) sabe que más temprano que tarde se le quitará el control sobre explosivos, municiones y tenencia de armas.

Los mandos policiales que defienden la Guardia Republicana, confiesan sus dificultades de relacionamiento con los mandos militares. “En una ocasión, teníamos que coordinar una operación con la Fuerza Aérea. Les pedimos un helicóptero para personal médico por si se producía un enfrentamiento y había heridos en una operación secreta. Cuando se fue a hacer, el operativo era de conocimiento de media Fuerza Aérea. El oficial de enlace le pareció que no podía dejar de informarle a su mando, que siguió la cadena hasta el propio comandante en jefe. Ese día entendimos que necesitamos nuestros propios helicópteros para actuar…”, explica un jerarca policial.

“La realidad del mundo está en Uruguay. No somos ajenos. Días atrás en el Borro dos bandas se tiraron con armas automáticas. Los balnearios de gran turismo internacional traen a capos de organizaciones delictivas, que si están marcados con código azul por Interpol sólo se vigilan, pero con el cuidado de que no se crucen con otro grupo enemigo. Las organizaciones que han sido desplazadas de las favelas brasileñas pueden empezar a operar en Uruguay, mientras duren el Mundial 2014 y las Olimpíadas 2016 en Brasil. Expertos colombianos en el tema drogas nos han dicho que acá ya pueden estar operando sus carteles… Todo eso es o será. Y nosotros tenemos que estar preparados para actuar”, agrega la autoridad policial consultada.

Mientras los militares se preocupan por la eventual “policialización” de algunos de sus cometidos, desde la sociedad civil se mira con temor la “militarización” operativa que está viviendo la policía. El entrenamiento de fuerzas especiales con el sistema que aplican las BOPE brasileñas, inspiradas en los marines norteamericanos, alejan a los efectivos policiales de su papel de agentes comunitarios. Fusiles de asalto AK-103, blindados artillados, comandos camuflados y con los rostros pintados de verde y negro, no parecen encajar en la reivindicación del “guardia civil” que se hace desde el gobierno. Si las barbas del vecino arden, hay que poner las propias en remojo o afeitarlas. Pero si se compra una navaja, debe asegurarse de que no vaya a caer en manos de un mono, y, mucho menos, de algún gorila.

SI TIENES ENTRE 18 Y 45


El 11 de febrero, en la localidad de Rincón, departamento de Treinta y Tres, la Guardia Nacional Republicana realizará pruebas a aspirantes a ingresar a la fuerza. Se debe tener entre 18 y 45 años de edad. Hombres debe medir más de 1,68 y mujeres un mínimo de 1,60 cm. Primaria completa aprobada. Carecer de antecedentes penales. Ser aprobado en entrevista con una Junta de la GNR. Aprobar prueba de aptitud física que consta de: máximo de flexiones en barra fija en 60 segundos, extensión de brazos (lagartijas) bajando el pecho hasta la tierra y manteniendo el cuerpo recto en un minuto, máximo de abdominales en un minuto con rodillas a 90 grados con manos detrás de las orejas, salto vertical y agilidad y velocidad, prueba de resistencia con 2.500 metros en un máximo de 12 minutos. Cedula de Identidad y dos fotocopias. Credencial Cívica con constancia de voto y fotocopia de la misma. Jura de fidelidad a la bandera. Certificado de escolaridad original y dos fotos carné. El salario nominal esta en torno a los 16.200 pesos.

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Martes 22 de Noviembre de 2011
Compras policiales en Uruguay y Argentina molestan a las FAS de ambos países


Adquisiciones más que significativas de material para los respectivos cuerpos policiales nacionales incomodan-por distintas y a veces fundadas razones-a las Fuerzas Armadas en ambos países rioplatenses Argentina, con una retórica últimamente marcadamente ultranacionalista, que predica la sustitución de las importaciones en casi todos los sectores, especialmente los de seguridad , defensa y obras públicas, a pesar de fabricar a nivel privado y en dependencias castrenses chalecos antibalas, al menos hasta el nivel RB-3 (con poder de parada para 9 mm. Parabellum o Magnum 44, por ejemplo) y los más potentes RB-4, resistentes a 7.62 mm., 5.56 mm, etc., ha decidido, al parecer sin previas consideraciones, importar unos 33.000 chalecos israelíes categoría RB-3, bajo denuncias locales de ser más costosos que los argentinos.

La pregunta que permanece en el aire es si los dispositivos de seguridad podrían haber sido incorporados de firmas no solo argentinas, sino estatales, a precios competitivos, lo que algunos medios periodísticos, como "Urgente 24", estarían investigando, máxime, tratándose de una decisión de la resistida ministra de Seguridad (y ex de Defensa), Nilda Garré.

En Uruguay, mientras tanto, además de blindados rusos Gaz Tiger, la Policía Nacional, para su nueva Guardia Nacional, adquirió al menos 500 fusiles de asalto AK-103, calibre 7.62 mm x 39 mm - una opción prácticamente "Pacto de Varsovia", no muy actual ,ni adecuada para uso policial urbano- mientras que para otros cuerpos de elite optó por cantidades indeterminadas de fusiles Bushmaster M-4, de mejor perfil para seguridad interna. Fuentes militares sospechan que se pudieran haber adquirido (o se esté en proceso de hacerlo) mayores cantidades de AK-103, lo que llama la atención a ese nivel. Tampoco se explicaría, en primera instancia, porque no se adquireron AK- 101, para compatibilizar ejemplares con los de determinadas unidades especiales del Ejército, que ya los usan hace más de un lustro.

No menos curioso resulta, vinculado a una suerte de "militarización" de las fuerzas policiales sudamericanas, la adquisición en Uruguay de patrulleros chinos de muy bajo rendimiento y durabilidad (incluso algunos de muy escasa cilindrada) ya a punto de ser sustituidos, tras unos pocos meses de uso, así como la orden dada para el total abandono, hasta mecánico, de los 3 vehículos hidrantes "Uro", adquiridos a mediados de los años 90, desde que la izquierda es gobierno en Uruguay. El motivo, expuesto por el primer ministro del Interior de esta extracción, José Díaz, y ratificado luego : "recuerdan a momentos previos a la dictadura"...

Como resultado de esa decisión, cada vez que hay que reprimir tumultos deportivos, artísticos o refriegas políticas, se recurre a caballería, intervención cuerpo a cuerpo y gases, incrementando las tensiones imperantes en esos momentos, bastante frecuentes. Para la oposición, ello obedece ,amén de a motivos ideológicos explícitos, a la carencia de un plan definido en materia de seguridad urbana.

(Javier Bonilla)
Kalashnikofes también para vos

Domingo 22.01.2012

El encuadre

La inseguridad y la política

Martín Aguirre
"La sociedad uruguaya se ha latinoamericanizado. Hace unos años estábamos más cerca del estilo europeo. La violencia hoy parece ser incontenible". (Juez penal, N. Valetti )
Es el tema del verano. Al calor de las insólitas cifras de homicidios, (18 en los primeros 8 días del 2012) el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, fue convocado al Parlamento para dar explicaciones sobre la situación de violencia social. El llamado, que se sabía no tendría consecuencias drásticas ya que el gobierno tiene mayoría legislativa propia, generó un choque casi folklórico entre dirigentes de la oposición, dejó en evidencia diferencias ideológicas que hacen difícil encarar políticas en común, pero sobre todo mostró que nadie tiene demasiado claro qué hacer para enfrentar el problema.
"Es el mejor ministro del Interior que tuvo el Frente Amplio". Las palabras del senador Larrañaga fueron como echar combustible sobre el fuego desatado por la ola de delitos violentos que azotó el bucólico inicio de año en Uruguay. Las mismas generaron la respuesta de su colega colorado Pedro Bordaberry, que venía acusando a Bonomi de falta de reacción ante la inusual cadena de hechos violentos. "Está en la playa en vez de estar atendiendo la situación de crisis. Bonomi es tan malo como Díaz y Tourné", replicó.
Por encima de estos chispazos políticos, la interpelación volvió a poner sobre el tapete las cifras sobre delincuencia en el país, y los diferentes enfoques sobre el tema. En relación con los homicidios, los números parecen dar la razón a quienes buscan poner paños fríos a la situación. Pese a lo insólito de lo ocurrido en los primeros días del año, las muertes violentas se mantienen estables o incluso han tenido un leve descenso en los últimos años, en una tasa que llega a los 6 homicidios anuales cada 100 mil habitantes. Cifra exigua comparada al promedio regional que es de 8,4 (Honduras tiene el récord mundial con 160) pero que parece grave si se compara con el 1,2 de Japón.
Pero donde no hay duda que la "sensación" popular tiene mayor sustento es en el tema de los delitos violentos contra la propiedad. En 2011 las rapiñas en Montevideo crecieron 6%, con lo cual la capital presenta una cifra de casi 12 mil denuncias anuales por este tipo de crimen. Además, en general, las cifras de delitos han tenido un aumento explosivo en la última década, ya que en 2001 se denunciaron 49.193 delitos, mientras que en 2011 fueron 87.364. En el mismo período se duplicaron los crímenes contra las personas (de 3.778 pasaron a 6.360). Y un tema que es difícil de cuantificar es el aumento de la violencia en los delitos, algo que reconocía hace poco el juez penal Néstor Valetti, que sostenía que "la sociedad uruguaya es cada vez más violenta".
Tal vez uno de los aspectos que pone en tela de juicio muchas de las estructuras ideológicas con que se han enfrentado estos temas, es que este aumento de la violencia en la sociedad uruguaya ocurre en un período de bonanza histórica. "Hoy nadie roba por hambre" decía hace poco el sociólogo Gustavo Leal, agregando que "el discurso de la izquierda de que la delincuencia es producto del sistema, ya no se sostiene". Algo en lo que coincidía el publicista Esteban Valenti al señalar que "la simplificación de considerar que la pobreza es la causa única del delito es una aberración".
Otros datos de la realidad ayudan a comprender un poco mejor la situación actual. Por ejemplo que el principal aumento de las rapiñas y delitos violentos se da en los barrios más pobres de la capital, mientras que los mismos caen en las áreas más acomodadas (donde hay seguridad privada). Esto de la mano de un proceso de segregación social, en el cual desaparece el antiguo sistema de barrios habitados por gente de diversos estratos económicos. Según Leal hoy "el trabajador que logra cierto éxito económico, se va de esos barrios". ¿Dos señales de ineficacia de las políticas públicas?
El otro gran tema de debate ha sido el tratamiento mediático. Muchos dirigentes oficialistas vienen impulsando la teoría de que son los medios quienes operan dando excesiva relevancia a las noticias policiales. Teoría que tanto las cifras de aumento del delito, como una mirada realista de los medios uruguayos (bastante atomizados y diversos) en los cuales "reina" el presidente Mujica, hacen difícil de sostener.
¿Qué conclusiones pueden sacarse de este debate veraniego sobre la delincuencia? Primero, que hay un hecho innegable que es el aumento de la violencia entre los uruguayos. Que es todavía menor que en muchos países de la región, pero que es notoriamente mayor que en países más similares a Uruguay en cuanto a su integración social. Y lo que es peor, que la tendencia es hacia un empeoramiento.
Segundo que, más allá de las críticas, la gestión de Bonomi ha marcado un quiebre con el enfoque que habían tenido los anteriores ministros del ramo de la era frenteamplista. Desde los "megaoperativos" por más mediáticos que estos fueran, hasta los cambios de estructura de la Policía, pasando por un enfoque menos ideológico del tema, hay diferencias apreciables con sus predecesores. Aunque ciertas denuncias de Bonomi sobre "complots" internos en la Policía siguen mostrando un nivel problemático de relación entre la dirigencia frentista y las jerarquías policiales, algo que los entendidos han marcado como esencial para comprender los problemas que ha tenido ese partido para gestionar la seguridad pública.
Pero por sobre todo que, ubicado entre los extremos ideológicos para abordar el tema, marcados en una punta por el "enfoque Bordaberry" de mano dura y en el otro el "enfoque Díaz-Tourné" de casi "ninguneo" del tema, hay un porcentaje creciente de uruguayos que tiene a la seguridad como su máxima preocupación actual. Que aguardan soluciones prácticas. Y que, en la medida que no las perciban, empezarán a mirar con menos recelo las propuestas más duras y radicales.

La frase I

Las cifras muestran un aumento de los delitos violentos, bajos aún en comparación con la región, pero con una tendencia preocupante.
La frase II
"Hoy nadie roba por hambre, el discurso histórico de la izquierda de que la delincuencia es producto del sistema, hoy ya no se sostiene". (Sociólogo Gustavo Leal)
El dato
En diez años las denuncias por delitos se duplicaron en Montevideo. En 2011 las rapiñas aumentaron un 6%, mientras que entre 2009 y 2011 habían crecido un 23%.
El País Digital


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El Muerto |||: Te va a encantar el tigre

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